Poesía de entresemana

Un buen choro siempre queda suave

14 marzo 2006

Cosa segura | Rodrigo Solís

olvídate de todo

báñate en olvido hasta quedar
limpia de recuerdos

conviértete en el árbol sabio
que se prepara para el invierno
vistiendo al viento con tus hojas

deja que se caigan de tí
tu casa, tus amigos y mi nombre

deja que tu historia
se convierta en agua
y te abandone

que te invada el ardor,
la sed, el vacío

como el arrecife que se vuelve arena
rómpete en mil partes hasta volverte semilla

como ciudades misteriosa
que de un bocado milenario
devora la selva
escóndete en la tierra

descúbrete amordazada
hueca

¡qué el recuerdo de tus muertos
se vaya en una bandada de mariposas negras!
¡que se te desdibuje el rostro
que se te desensamblen las piernas!
conviértete en prescencia
que vaga bajo los faroles
vacía, desnuda y sedienta

y encuéntrate así conmigo
igual de seco y de vacío
sin saber del color de tus ojos
sin acordarme ya de cuánto te necesito

cuántas veces tus manos de gorrión
se han posado en mis bosques
cuántas veces tus labios de huracán
han desbastado mis costas
qué palabras debo pronunciar para llamarte
qué cordilleras ocultas bajo la ropa

¿podremos amarnos así?
sin memoria
¿seremos capaces de encontrar
en el fondo de nuestros vacíos
el estanque de mercurio tibio
donde mejor se nos refleja el rostro?
¿encontraré en tu espalda
el mapa de lunares para volver a casa?

es cosa segura, amor

al encontrarnos de frente
sin secretos, sin mordazas o ataduras
nuestras hambres enardecidas
coquetas
se saludan.